Del mar los vieron llegar mis hermanos emplumados eran los hombres barbados de la profecía esperada.
Se oyó la voz del monarca de que el dios había llegado y les abrimos las puertas por temor a lo ignorado.
Iban montados en bestias como demonios del mal iban con fuego en las manos y cubiertos de metal solo el valor de unos cuantos les opuso resistencia y al mirar correr la sangre se llenaron de vergüenza ..
Porque los dioses ni comen ni gozan con lo robado y cuando nos dimos cuenta ya todo estaba acabado.
En ese error entregamos la grandeza del pasado y en ese error nos quedamos 300 años esclavos.
Se nos quedo el maleficio de brindar al extranjero nuestra fe nuestra cultura nuestro pan nuestro dinero hoy les seguimos cambiando oro por cuentas de vidrios y damos nuestra riquezas por sus espejos con brillos.
Hoooooy en pleno siglo 20 nos siguen llegando rubios y les abrimos la casa y los llamamos amigos.
Pero si llega cansado un indio de andar la sierra lo humillamos y lo vemos como extraño por su tierra.
Tuuuuuuu hipócrita que te muestras humilde ante el extranjero pero te vuelves soberbio con tus hermanos del pueblo.
Ooooooooooh maldición de Malinche enfermedad del presente cuando dejaras mi tierra cuando harás libre a mi genteeee.
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